miércoles, 14 de julio de 2010

En estos momentos

Siento que las cosas no salen bien y no tengo ganas de hacer cosas al respecto. Tengo ganas de dormir mucho.

lunes, 12 de julio de 2010

Me haces bien, ¿Sabes?

Voy a leer a Cortazar y a dormirme un poco antes. Voy a pensar lo mejor de todo sin dejar de estar a tu lado.

A veces siento tanto que propongo mucho, nunca demasiado ni suficiente. Creo que de verdad necesito que todo salga bien, y darme el espacio para proyectar; la verdad de las cosas en este momento la duda me estanca.
Quiero jugármela con todo. Quiero mirarte sin tener el peso dentro, sabiendo que de ahora en adelante en teoría no te haré daño, y mirarte a los ojos sin nubes de por medio. Que seamos tú, yo y el tiempo lento que me gusta.
Vamos a bailar menos seguido pero querernos igual, y generar dinámicas, y hablar. Yo creo que no me cansaré de eso, mucho menos de ti; a tu lado.
Me gusta que me sorprendas, que de una u otra forma me desafíes con esa cara bajo un paraguas, que me des un beso y sonrías, que me abraces de pronto... Me haces bien, ¿Sabes?

Voy a suponerme en la silla contigua, comiéndome los dulces, cambiando constantemente la música. Iré al escritorio a leer a Cortazar, luego me pararé al lado de la estufa e intentaré no decir nada. Entonces en un rato, tal vez dos, me abrazarás, me dirás si está bien no hacer más, te propondré un nuevo horario (algo así como "y si vas antes y lo haces allá" o "Pero en verdad hacer las cosas así no es sano ni fructífero, duerme"). Y de una u otra forma te haré saber que estoy, más que nunca, contigo.

miércoles, 7 de julio de 2010

Ouh, no leí bien. Ahora comprendo bien. Lo siento, pero ya no está en mi la capacidad de hacerme de nuevo. No por ahora. No si no me dejas. No si no me siento bien conmigo.
Mi papá está molesto. Dice que todo lo malo le pasa a él. Mi hermana le dice que no somos responsables de esas cosas, que tampoco es que todo le pase a él; "si Pedrito estuviese en su lugar le pasaría igual". Mi papá, supongo, no lo va a entender aún.


_______________




Originalmente acá venía otra cosa, pero creo que no viene al caso; Hace un minuto revisé mi teléfono. Un mensaje. Sólo diré ánimo; tómate el tiempo que sea necesario para sonreír. Las cosas te saldrán bien, lo mereces (sé que porfiarás esto, pero sí; te saldrán bien).
Voy a esperar el tiempo necesario. Es lo menos que puedo hacer (no así lo más fácil, pero bueno...).
Un abrazo. Te quiero con nubes y sin ellas.

martes, 6 de julio de 2010

Cuando llueve.

Normalmente me predispongo a que la lluvia es un buen elemento para la vida. Podría incluso preferirla frente a otras variaciones climáticas.
Hace unos días en el blog de un desconocido encontré una cita de "V for vendetta" donde se decía que "dios está en la lluvia". No sé si sea tan así para mi, creo que la lluvia por si misma es toda una experiencia, sobre todo cuando se sabe que tarde o temprano se llegará a casa.
Podría decir que es la dinámica de la vida. Un prisma; llueve, es cierto, pero Javier; pronto llegarás a casa. Que no te aflija la lluvia. Pronto llegarás a casa...

Pareciera que la lluvia estimulara la actividad nostálgica, o las ganas de seguir la lluvia, de partir. A veces imagino cómo sería yo con un auto y 20 lucas; en un día como hoy supongo que me iría a la costa... o al sur; quizás iría en tren para darle más dramatismo al asunto. Y me abrigaría (como nunca). Cuando viajo de verdad me gusta abrigarme, tal vez para internalizar que el viaje no es la vida misma, es una excepción, una válvula de escape. En la vida, por lo general, siempre tengo frío.

Me gustarían muchas cosas para hoy. Y si Dios estuviese en la lluvia, tal vez muchas cosas dejarían de ocurrir en cuanto abra la puerta. Voy a salir.
Cada vez que me da sueño me pongo a pensar. Es terrible; he dormido poco y pienso lo peor.

domingo, 4 de julio de 2010

Ficción:

Leí tu blog. Me parece increíble la verdad, por sobre todas las cosas porque no lo sabía.

Perdón. De verdad perdón.

Me llama la atención lo mal amigo que se puede llegar a ser. Desde hace mucho no puedo evitar hablar de mi, de mis miedos y preocupaciones, pero ¿que hay de ti? Creo que es necesario hablar más, no lamentarme tanto por todo.

¿Sabes que es lo más terrible de todo? Que todos estos lamentos en los que ya he perdido el tiempo eran tan vanos que ahora que sí creo tener razones no sé como manejar las cosas. Siento no poder tenerte más cerca la verdad. La vida es triste cuando quiere hacernos mal.

Hoy escuchaba una canción que no oía hace mucho. En una parte decía "Reconozco que nada está mal, pero temo que te vayas y no me gusta...". Antes era eso, ¿Sabes?. Es posible que por eso ahora todo no esté bien. Ya no es sólo que se vaya, es que yo me vaya, y todo acabe. Incluso nosotros. ¿Sabes? estoy muerto de miedo.

Quisiera ser más sincero en este momento, pero no puedo. Hace meses que no lloro (creo que te lo dije) pero hoy no sé que me pasa. Creo que estoy al borde de todo; en la cima del miedo, en el borde. Lo siento la verdad.

Creo que ya es suficiente de mi. Creo que si las cosas salen bien, esta semana se acabarán los males. Si las cosas salen bien, tendré permiso de contarte todo, y tendrás permiso para retarme (sé que lo harás cuando te enteres, porque siento que me quieres). Y yo tendré permiso para ser más yo, para dejar de mentirme y de mentirle y tomar las riendas de la vida.


Ya no quiero estar en nada, ficción. Quiero sentir libremente, quiero que seamos amigos de verdad y no llegarte con estos dramas básicos hasta hace 17 hrs aprox. Quiero que todo pase, pero por favor, no me preguntes por lo menos hasta el viernes. No sé que decir, ni a ti ni a nadie. Estoy suspendido, pero aún así sólo se que quiero ser un caracol, pero uno que te tenga al lado.
Vida, no me des en el gusto esta vez...

sábado, 3 de julio de 2010

Tragicómico

Podría ser un chiste pero creo que no es bueno estar horas y horas dándole vueltas al mundo esperando encontrarte en una de ellas.

Es curioso, porque cuando voy por la calle jamás pienso en que me cruzaré contigo. Eso me hace sentir que de verdad somos otra vida, otra dimensión de nosotros. Y a decir verdad no sé si es bueno hacer estas separaciones si se trata de nuestras (o mi?) vidas.

Estoy en una especie de vacaciones técnicas, pero mi mente está en otro lado; en el deber hacer. No logro hacer cundir nada, y todos los intentos se envanecen cuando espero que ocurra algo. Por eso aguardo siempre, por eso busco. Por eso vago en caminos que no me corresponden; porque imagino que puedo burlar a la rutina si logro infiltrarme en esta como espectador; como paisaje o lo que sea.

Y no sé si es correcto sentir que si miro lo paralelo de nosotros, la vida normal se hace poco.

jueves, 1 de julio de 2010

Cosas para ser mejor

Quiero que seamos felices. No sé como; creo que esto de no estar bien me limita la capacidad de encontrar salidas, pero las ganas de sonreir están. 
Antes, recuerdo, moría de ganas de crecer. Ahora no sé, no es no tener ganas, es como miedo. Y eso me quita algunas sonrisas. Pero no es el punto, el punto es ¿Por que no sonreirle a este tiempo si es tiempo que quemo contigo?

Tengo un afán terrible con no ver el lado claro de la vida, sólo el oscuro, sobre todo cuando se trata de nosotros. Por lo mismo exalto las alegrías, como haciendo diferencias con otros momentos cuando la verdad es que el simple hecho de estar se transforma en algo que no sé explicar con palabras (tal vez abrazos puedan explicarlo mejor).

Quiero que las cosas nos salgan bien; que nos resulte la vida y las metas. Quiero que los abrazos duren más de lo necesario; quiero que seamos en medio de todo para sentir que no tenemos nada más que a nosotros, y sonreir con eso por un rato porque la verdad por un rato sentir que el mundo es nuestro no es malo. 

Que abras la puerta de nuevo con un salto, y da lo mismo si estás o no en pijama a las 7 de la tarde porque como sea me encanta si sonríes y me abrazas. Y yo seguramente te sonreiré mucho; no sé si hablaré tanto como otras veces al comienzo porque me cuesta a veces hilarlo todo, pero un abrazo supongo que bastará.

Sonriamos de nuevo, y olvidemos el mundo por algunas horas. Que seamos tú, yo, las pizzas y el tiempo que tiendo a adelantar para sentirme mejor cuando descubro que no son las 10:30, sino las 10:22 y que aún tengo 8 minutos para abrazarte.