martes, 17 de agosto de 2010

Me gustaría tener palabras y medios para momentos como este...

lunes, 16 de agosto de 2010

Es eso; me gustaría saber si aún queda tiempo para cantar "Maps" de Yeah Yeah Yeahs como un Himno; con fuerza y esperanza; Saber si cuentan realmente los momentos, las proyecciones, el haber intentado ser lo mejor; si cuenta el seguir contando días y pasos, y rezar, y reír, recordar...
No puedo exigir seguridades en estos momentos, pero siento que de alguna forma logramos ser algo bueno. Tal vez en algún momento perdimos el norte, es cierto, pero estamos (estábamos?) a tiempo de hacer cosas al respecto.

La única seguridad que necesito por ahora es saber que quieres seguir adelante. Las demás son preocupaciones que adornarán, llenarán vacíos predefinidos para ellos... Sospecho que esa seguridad indicará algo. De no ser así tengo un montón de planes para eliminar, y otros pocos para que el cielo no se pierda.

La indiferencia.

Me gustaría saber realmente hasta donde pueden llegar/deben las esperanzas.

domingo, 15 de agosto de 2010

Leer Rayuela

Aun no termino, pero siento que leer Rayuela es casi volver sobre mis pasos. El punto clave de todo esto es que estoy encontrando casi el punto en donde estoy ahora; casi coinciden mis letras con las que he leído. Es toda una experiencia, pero en serio; como que cada palabra no es que duela por primera vez, sino que es una segunda vuelta pero con una visión más amplia de cada asunto. Como si esta vez sí se desarrollaran los trasfondos de lo que pasó día a día, de las explicaciones que no dí y las que no escuché.

Leer Rayuela me tiene... no sé si mal, pero hay algo, algo poderoso que me desarma en el mejor sentido de la palabra; ese que me permite ver todo con otros ojos y armarme de nuevo para corroborar el paso de lo que aún no termina.

sábado, 14 de agosto de 2010

El destino y los ataques a la memoria.

He sido de los que creen en los signos, en el destino, en que la vida se nos muestra y desarma para guiarnos. Pero a veces le temo a todo.

Temo a la casualidad, a verte donde no estás, a encontrarte en pedazos por la vida. Ver tus zapatillas, tu polerón, recorrer tus lugares, escuchar tu música... Temo que de pronto todo me esté amarrando, que me tire a donde aún no debo correr. No quiero hacer las cosas antes de tiempo; quiero que las cosas salgan bien y como tengan que salir.

viernes, 13 de agosto de 2010

Procesos

Me gustaría pensar que las cosas serán diferentes. La vida es una, ¿Sabes?
Yo me he estado perdiendo. Tú igual. La vida es una, ¿Sabes?
Deberíamos aprender uno del otro. Crecer juntos (aunque acepto que me gustaba eso de crecer revueltos). Hay cosas que no lograremos cambiar de la noche a la mañana, pero siempre podremos hacer algo al respecto. La vida es una; no debemos olvidarnos que tenemos 18 por una vez en la vida; que tendremos 19 y será lo mismo pero un poco más, y que se nos irá de las manos vivir pensando en proyectos, se nos escapará el ahora pensando en cinco minutos más, en diez más, en meses más...
Imaginaba que eramos un tanto felices la verdad; me siento egoista un poco por eso; porque disfruté mucho de ti mientras tú insistías en sutilmente... lograr algo?.

Hay cosas que no cambian de la noche a la mañana, incluyendo nuestros detalles y mis esperanzas.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Para un once

Imagino que debe ser siempre así en estas situaciones; como que uno queda con esa tendencia a recordar canciones, lugares y formas comunes (de comunidad, de tu y yo, de ese sentido de común). Yo pensaba que de verdad no importaban muchas cosas mientras fuéramos dos; ¿habré dejado mucho al azar o destino? ¿Demasiado juego de pestañas y poca determinación?

Uno queda con la tendencia a recordar esas cosas, esas sensaciones. El olor del perfume en mis manos o en mi ropa, el sabor de la boca en la mañana, los lugares comunes, el tacto... Debería recordar la cancha que rayamos, el momento preciso en que decidimos alejarnos, pero siento que si traspaso la barrera de los recuerdos no puedo evitar que me invada una buena sensación que de pronto se transforma en ansiedad al ver mis brazos vacíos.

lunes, 9 de agosto de 2010

Los espirales me tienen donde mismo estuve hace más de un año. La vida es extraña y amplia, y me pierdo un poco, y me vacío cada cierto tiempo.

sábado, 7 de agosto de 2010

The Breeze

Me cuesta pensar que esta noche me quedaré en casa pensando sin hacer nada por nosotros. Sospecho que tiene que ser así, pero me cuesta.
Sospecho también que en verdad hay cosas que no son casualidad. El encontrarnos (ayer y en la vida) no pudo serlo; la casualidad tiende a ser menos perfecta. Sin embargo es así; y no te crees la cantidad de cosas que mi mente intranquila puede deducir del simplemente habernos encontrado en el metro. Santiago es una ciudad demasiado grande (al menos el nuestro).
Es más. Creo que justo antes de que llamarás diciendo "Javier, ¿por qué me haces esto?" pensaba en que santiago no es una ciudad para olvidar; que de alguna forma consigue apretar como Zapatilla nueva rebelde. Creo que una vez me paso algo así; por más que usé una zapatilla nunca me acomodó y quedó guardada casi como nueva.

Creo que lo mejor que logro sacar de todo lo que nos ha pasado es esto del juego de las verdades; filtrar cada vez menos. Pienso que eso provocará una serie de reacciones, como que al escuchar en una canción un "¿que nos pasó?" reírnos (tal vez porque lo tenemos un tanto claro; no es nuestro tema por ahora).

Esta noche he de hacerme la idea de que es lo mejor no exponerme a la casualidad; dejarte hacer vida. No es nada fácil; nada de nada. Tengo muchos miedos, tal vez lo más es eso de esperar cosas de vuelta, de no saber cuanto tiempo sea el necesario para sentir (de nuevo?). Todo(s) hablan de cambiar el canal; yo creo que estoy esperando que terminen las publicidades para volver al programa y ver como se viene este segundo bloque.

Es raro. En mis palabras (los parrafos anteriores) hay cero seguridades. Al leerme, leo un montón de "Creo que" o "Sospecho qué". Sé que es una muletilla fea; pero es la que queda cuando no hay un suelo firme, cuando el marco es variable, cuando las cosas no andan del todo estables. No me siento un hombre que sabe, nunca lo he sentido y cuando se trata de querer, todo esto se reduce a la mínima expresión.

Ahora, me gustaría mucho que pudiese UD. darse el tiempo de escuchar esto; y si tiene tiempo buscar la letra. Podría yo aplicarme con Links, con la traducción misma (o tal vez con un video más creativo). Creo que el no hacerlo es parte de la prueba.

jueves, 5 de agosto de 2010

El tiempo y la furia.

Al final siempre entendí.
Con eso voy a que también fue mi culpa.





Es una forma sutil de aceptar que al final hay un dejo de esperanza, no sé si más o menos que eso. De todas formas yo una vez me agoté; no es primera vez. Es posible que al final sea el tiempo el que me arrebata lo que quiero; que sea la fugacidad propia de un sueño, no sé.