domingo, 17 de octubre de 2010

En las dinámicas del perderse, callar es mutilarse, y no mirarse es aceptar que el fin de la noche acaba con el ayer que se traduce en memorias en cuarentena.

miércoles, 13 de octubre de 2010

aun

Cuando el interruptor hacía click y la pieza quedaba a oscuras comenzaba a temer. Primero porque en la pieza del lado la luz permanecía prendida hasta altas horas, y producía sombras extrañas que iban y venían dejando un rastro de crujidos, y segundo porque si miraba hacia la pared de frente a la cama lograba ver una luz verde, fija, como un láser. En algun reader's digest leyó que unos soldados vieron algo así en plena guerra y que finalmente resultó ser Jesucristo; aun siendo algo así lo aterraba.


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de pronto todo lo que eran memorias son fotografías. Recuerdo vivamente el miedo, como si nunca se hubiese ido.

lunes, 11 de octubre de 2010

No sé como se parten estas cosas porque sencillamente no sé que voy a decir. Voy a jugar a la ruleta rusa esta tarde para comentarte lo que pasa.
Ella ha estado en tu lugar, imagino. Y escucharla, de alguna forma, es escuchar las cosas que no dices pero supongo que sientes.
No es triste. Es lo peor, porque entiendo tan bien sus decisiones que debería comprenderte y ser así de consciente.


Tengo que crecer, es cierto, y es cierto también que no estoy entero. Y me gustaría de verdad pensar en tiempos mejores, y con esto no me refiero a ninguna situación particular entre nosotros, me refiero a ser capaces de definir y delimitar.
Soy un niño, ya ves.

sábado, 9 de octubre de 2010

Los Barcos

se hunden.


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Entonces, la ansiedad es lo que come desde el centro de mi universo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Uno quiere, hace esfuerzos y se va a la mierda.
Ayer lo dije y me escuché trajicómico. Pero la verdad es esa; puta que era feliz. Y todo se hunde (todavía más, meh. Nunca es suficiente).

Creo que tengo muchas cosas que evaluar.
Creo que tengo que pensar más y sentir menos. Enfriar.

Yo no lloro, vomito y pierdo la fuerza en las piernas. Me ahogo, multiplico la masa del aire dentro de mi, se potencia, mas nunca lágrimas.
No sé que pasa, siento que dentro de todo soy un algodón que ya pesa de tanto que ha absorbido.

martes, 5 de octubre de 2010

Disfrutan la orilla y luego se van...

domingo, 3 de octubre de 2010


El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo El tiempo ...


Tengo que hacerme ideas más claras, tengo que crecer y madurar. Tengo que dejar las tensiones, tengo que relajar las ideas. 
Uno hace de pronto castillos en el aire, pero todo es tan vano que ya no es que el castillo se desarme, tiene que ver con que mi motricidad fina simplemente no recrea castillos.

Hay dolores que no se quitan con medicamentos ni nanai, que son de uno, y por ende, cada quien debe batallarlos. Eso lo aprendí, ahora debo ponerlo en práctica. No soy quien para crear mundos; pasa por un tema de suficiencia, porque soy insuficiente.  
Con el pánico dentro no descubro nada, siento, y lleno lineas que no dicen nada como si fuese aire que se expulsa porque sí.

Que los días me devoren. Idea recurrente; debería dejar de ser tan recursivo. Es que no quiero pensar, es eso, y quiero dejar atrás los miedos porque lo malo de tener el corazón en las manos es que sufre las convulsiones de la vida reflejadas en estas.

Necesito algo, y no sé que es.
Pero hoy ruego que las horas raudas destruyan.

sábado, 2 de octubre de 2010

Que las horas me hagan trizas, que los días me devoren. 
Uno de estos días el calendario me borrará del mapa. 




Que me diluya, que me diluya.
Todo está vacío, nada tiene sentido, el estómago, el pecho, el aire. 
Nada tiene sentido, que me diluya en las horas, en los segundos, los minutos.
Que me devore el viento y las ganas de volar, que fluya luego, que se vacíe. 
Queda tan poco! y todo es tan vano! Todo es tanto! todo es tan poco!
Vacío, de nuevo, vacío. Tengo que caminar al sol.


Que las horas me hagan trizas, que me pierdo y me ahogo.
Que los días me devoren.
Uno de estos días el calendario me borrará del mapa, y sin referencias, cielo, me deshago.
Que las horas me hagan trizas, que los días me devoren. 
Uno de estos días el calendario me borrará del mapa. 

A estas horas y alturas sólo queda lamentarse. Una. Dos. Tres veces más.