Un ser poco convencional no es uno mejor. Es sólo diferente. Y no es original ni especial. Diferente no debería tener ningún carácter específico; después de todo es un término demasiado amplio.
Hoy me siento el ser poco convencional; y no quiero creer que las cosas van a mejorar cambiando. Cuando el viento sopla desde atrás / Cada paso en falso duele más. No debería ser tan débil; ser poco convencional debería hacerme fuerte; la gente convencional sufre seguido.
Déjame ser lo que aborrezco; un puñado de emociones... Desde que el frío llegó aquí / ansias de ver lo que vendrá ...
Lo terrible de cuando no se es uno es que hay una amplia gama de posibilidades de no decidir por uno mismo; de jugarse chueco, desplazar al Myself a una zona que no debería corresponderle (la de un tercero). Yo siento que siempre fui un tercero. Esa es mi triste realidad; un tercero en un espacio para dos. Y no es fácil saber que hacer, no es fácil decidir sabiamente cuando no se siente, cuando se está en shock.
A veces la noche conspira contra uno; en una noche terrible, por ejemplo, puede faltar HotChip, CutCopy, incluso LadyGaga, y bien, es una posibilidad. Pero no es normal que entre tanta PartyPeople suenen melodías aptas para un soundtrack de Matías Bize, porque de pronto Lo bueno de llorar toma un sentido increíble; y el vernos derrotados en la barra se vuelve un espectáculo sutil; un show snob con toques de postmodernismo, vodka derramado y papel de muro con onda. Es triste que de pronto el mejor diálogo para una película de esta onda sean las palabras que adornan el ambiente; que todos esos "aciertos" de nuestro guión sean la sinceridad de nuestra vida; "las cosas que no te dije nunca antes" o "las cosas que no me dijiste". De hecho es casi caricaturesco caminar a las 3 o más, en silencio, y que la tranquilidad de la calle se vea interrumpida por una pareja que se sube a un auto, que gritan, que no quiero volver a verte, que eres esto y aquello, que no en la puta vida. No es común; es de esas cosas que suceden mucho en el cine.
A veces me siento un personaje poco convencional, de esos que de pronto se deja llevar por los vicios de una ciudad revuelta, y se pierde. Siento que siempre, siempre, me debatiré entre dos dioses creadores; Fuguet y Bize. Y no sé cual es más penoso.
Que lo cierto es un favor, yo lo siento es un favor...
miércoles, 28 de julio de 2010
Las herramientas
No las tengo. No las manejo. No hay nada en mis manos para la ocasión necesaria. Las oportunidades también se fueron. La vida no es linda, es una puta barata. Los caminos marcan. Unen lo que se aleja. No hay vuelta. Hay vacíos. Sí. Muchos vacíos. Un perro corre rápido. Yo debería correr como perro. Debería usar las alas de las que me hablaban. Desaparecer es bueno para su salud. Para la mía también. Las velas se consumen rápido. Los dedos se vuelven torpes en la oscuridad. Los corazones se detienen sin aire. Las palomas se toman la noche en silencio. Y sin luna pierden sentido. Sentir. No sé si sea bueno. Saber es bueno a veces. A veces la ignorancia. Hay que ser feliz. El cómo hacerlo es la tarea. Hay que desaparecer. Partir de cero. Se rompió un audífono. Es una real pena. Todo es así. Odio las fracturas. La vida es una callejuela de tierra cerro abajo. Llueve. La estabilidad se fractura. Se agrieta. Voy a caer en una grieta si bajo corriendo. Debería ser un perro. Voy a vivir en una cueva y no sé si salga. No muy seguido. Tomaré café aunque quiera dormir. Aguante estómago. Aguante pena. No hay mal que por bien no venga. Las cosas de la vida. Me haré aire. Eso. El café no es bueno. Para la salud. Para el alma.
Tiene que ver con
la vida,
Lo residual,
Lo terrible
Lejos
Sería buena opción.
Me pesa en el estómago saberme tan lejos en los peores momentos; lejos en todos los sentidos de la palabra. Yo no sé si pueda volverme útil de un momento a otro, pero la verdad es que nunca perdí las esperanzas.
Tengo ganas de quemarme.
Tiene que ver con
La verdad de las cosas,
Lo terrible,
Lo triste
lunes, 26 de julio de 2010
Amor propio
Creo que perdí las vacaciones. Y es triste.
No sé en que estaba, pero la verdad de las cosas hoy siento que he perdido mucho tiempo. Por un segundo sentí que he estado construyendo en el aire, que hay cosas que no se valoran tanto como me gustaría (no por maldad, sino porque tal vez no son logros míos; tal vez es el rumbo natural de las cosas, no sé).
Me siento inconexo, mareado, me duele todo constantemente y me siento un poco ciego. Y tengo miedo. Tengo miedo porque me puse a pensar, me puse a recordar, porque me duele constantemente la cabeza y no he hecho nada al respecto, tal como me han dolido otras cosasdentro mientras hago caso omiso. Me puse a pensar, sí. Me puse a pensar en cómo fue que la última vez dejé de querer por los daños; cómo fue que las cosas se decoloraron y perdieron sentido.
Seré sincero como pocas veces, y diré que hasta hace algunos días sentía que no sólo la responsabilidad de todo mal caía en mis hombros, sino que también la de ser y hacer bien. Y en eso me caigo; no soy ni hago; siendo bien hago mal, siendo mal también. Entonces ] void [. Siempre así; vacío. Pero la verdad de las cosas no va por ese lado; hoy no soy más culpable que tú de lo que nos pasa, no ahora. Y no quiero que sea un problema ni que duela el hacerte saber que me estoy cansando un poco; que me apena no[tener la capacidad de] llorar frente a las cosas que duelen o pesan porque pasan desapercibidas, porque no las verás tú ni nadie. Quiero un rato de calma. De no pensar las cosas que digo al menos 3 veces ni ordenarlas para que caigan livianas. ¡Me gusta tanto sonreír contigo! Me gusta eso; hagámoslo más. Sonriamos más.
No quiero sonar severo, pero hoy algunas razones se me esfumaron; no te quiero menos por eso, pero creo que mi tolerancia se está viendo afectada. Tal vez soy de nuevo un hombre menstrual. No sé, pero ahora pienso que te quiero y que quiero que me quieras mejor (No sé si sea correcto esto).
Por último, sí, no hay peso como el sentir que eres un peligro en potencia para quien más quieres. No quiero eso de nuevo, y no lo deseo a nadie.
No sé en que estaba, pero la verdad de las cosas hoy siento que he perdido mucho tiempo. Por un segundo sentí que he estado construyendo en el aire, que hay cosas que no se valoran tanto como me gustaría (no por maldad, sino porque tal vez no son logros míos; tal vez es el rumbo natural de las cosas, no sé).
Me siento inconexo, mareado, me duele todo constantemente y me siento un poco ciego. Y tengo miedo. Tengo miedo porque me puse a pensar, me puse a recordar, porque me duele constantemente la cabeza y no he hecho nada al respecto, tal como me han dolido otras cosas
Seré sincero como pocas veces, y diré que hasta hace algunos días sentía que no sólo la responsabilidad de todo mal caía en mis hombros, sino que también la de ser y hacer bien. Y en eso me caigo; no soy ni hago; siendo bien hago mal, siendo mal también. Entonces ] void [. Siempre así; vacío. Pero la verdad de las cosas no va por ese lado; hoy no soy más culpable que tú de lo que nos pasa, no ahora. Y no quiero que sea un problema ni que duela el hacerte saber que me estoy cansando un poco; que me apena no
No quiero sonar severo, pero hoy algunas razones se me esfumaron; no te quiero menos por eso, pero creo que mi tolerancia se está viendo afectada. Tal vez soy de nuevo un hombre menstrual. No sé, pero ahora pienso que te quiero y que quiero que me quieras mejor (No sé si sea correcto esto).
Por último, sí, no hay peso como el sentir que eres un peligro en potencia para quien más quieres. No quiero eso de nuevo, y no lo deseo a nadie.
Tiene que ver con
La verdad de las cosas,
la vida,
Lo emo,
Lo residual,
Lo terrible,
Lo triste
viernes, 23 de julio de 2010
Dejar ir
Generalmente me carga despedirme...
Pero el otro día tenía una rebeldía interior, no sé como describirlo... Pero el punto es que iba a dejarte ir. No me dijiste "Vamos", pensaba. No me dijiste "bájate, déjame y vuelves". Y sonreías.
Pensé que era un "quédate" disimulado, un tranquilizante, un no-quiero disfrazado de "decide tú". Entonces me despedí. Y fue terrible.
Caminé hacia el otro extremo del andén, primero miré desde lo alto el parque y luego me senté... miré a toda la gente del andén del frente. Una señora me miraba; me pregunté si ella entendía algo de la situación, del dejarte ir, del querer seguir contigo así, sutilmente, mirándonos de reojo o en reflejos, tocándonos los nudillos en roces, encontrarnos en la fugacidad de un va-y-ven del metro. Entonces llegó otro carro; ya no te veía a lo lejos; ya no estabas ahí.
Entonces me paré, como quien se prepara para subir al metro, pero corrí. Corrí hacia la salida; corrí esperando verte cerca, esperando que no hayas tomado un bus, esperando que te detuvieras a comprar, no sé. Que no fuese demasiado tarde. Entonces te vi, pero no dejé de correr, porque eran segundos que perdíamos, minutos de estar que se esparramaban, que se escapaban de mi bolsillo con cada zancada... y que sólo se detuvieron cuando a un metro de distancia giraste, y me detuve. Y algo pasó, algo freno.
Era la rebeldía, supongo, porque ya nada me detenía, simplemente hicimos lo que había que hacer y nos fuimos; juntos y un poco menos sutiles.
domingo, 18 de julio de 2010
El peor.
Voy a comprar un raspe porque creo que es suficiente de lamentarse; hoy es el día menos pensado, podría eventualmente cambiar todo en un momento. Por eso voy a comprarlo, y mientras camino voy pensando en que haré con el dinero que ganaré; irme lejos, volar lejos, desaparecer. Partir de cero, dejar de dar señales de vida y ser una sombra. Vivir de paso, respirar más. Es un buen día para ganar algunos millones.
Cruzaré la calle con cuidado, bajaré las escaleras del metro y en la tabaquería elegiré uno yo y el otro lo dejaré al juicio de la vendedora. Y ganaré, porque estoy dispuesto como nunca a dejar de ser un peso, dejar de hacer mal. Voy a comprar un raspe y voy a cambiar mi vida, o mejor aún, venderla. Y me alcanzará con un raspe porque para desaparecer no necesito tanto dinero; no quiero una casa ni un auto. No necesito un perro ni alguien a quien querer. Necesito una excusa, un impulso inicial. Sólo eso. Por eso ganaré con el raspe; porque independiente de la cantidad del premio, será la excusa perfecta para tranquilizar al mundo que me rodea, para no culpar a mis papás o a quienes quiero. No será culpa de nadie; es la posibilidad en potencia y yo. Nada más.
Hoy ganaré el raspe, y en un rato voy a desaparecer.
Tiene que ver con
Lo emo,
Lo residual
Desperté y tenía 2 mensajes. Eran el mismo mensaje duplicado, seguramente para que no hubieran dudas.
Es triste. Anoche pensé bastante en nosotros. Era algo así como "Esto lo bailamos alguna vez", o "Esto podríamos bailarlo porque le gustaría" y cosas así.
Creo que fue eso lo que me impulsó a llamar a las 4, cosa que no debí hacer. No estaba bajo ninguna influencia común, creo que era la más absurda y más fuerte influencia que uno tiene estando con alguien, no sé si se entiende. Pero no quiero justificar el hacer tonteras con el sentir; perdón.
Ahora, admito que después de todo dolió el mensaje de la mañana. Me hace pensar muchas cosas; sé que las cago bien seguido pero no sé si esta bien... no sé.
Como dato freak; anoche pasé media hora mirando tu calle mientras una micro no pasaba, y recordé cosas malas parece. Luego soñé contigo, lejos, distante y ausente. Y era triste.
Tiene que ver con
la vida,
Lo terrible,
Lo triste
miércoles, 14 de julio de 2010
En estos momentos
Siento que las cosas no salen bien y no tengo ganas de hacer cosas al respecto. Tengo ganas de dormir mucho.
Tiene que ver con
Lo triste
lunes, 12 de julio de 2010
Me haces bien, ¿Sabes?
Voy a leer a Cortazar y a dormirme un poco antes. Voy a pensar lo mejor de todo sin dejar de estar a tu lado.
A veces siento tanto que propongo mucho, nunca demasiado ni suficiente. Creo que de verdad necesito que todo salga bien, y darme el espacio para proyectar; la verdad de las cosas en este momento la duda me estanca.
Quiero jugármela con todo. Quiero mirarte sin tener el peso dentro, sabiendo que de ahora en adelante en teoría no te haré daño, y mirarte a los ojos sin nubes de por medio. Que seamos tú, yo y el tiempo lento que me gusta.
Vamos a bailar menos seguido pero querernos igual, y generar dinámicas, y hablar. Yo creo que no me cansaré de eso, mucho menos de ti; a tu lado.
Me gusta que me sorprendas, que de una u otra forma me desafíes con esa cara bajo un paraguas, que me des un beso y sonrías, que me abraces de pronto... Me haces bien, ¿Sabes?
Voy a suponerme en la silla contigua, comiéndome los dulces, cambiando constantemente la música. Iré al escritorio a leer a Cortazar, luego me pararé al lado de la estufa e intentaré no decir nada. Entonces en un rato, tal vez dos, me abrazarás, me dirás si está bien no hacer más, te propondré un nuevo horario (algo así como "y si vas antes y lo haces allá" o "Pero en verdad hacer las cosas así no es sano ni fructífero, duerme"). Y de una u otra forma te haré saber que estoy, más que nunca, contigo.
A veces siento tanto que propongo mucho, nunca demasiado ni suficiente. Creo que de verdad necesito que todo salga bien, y darme el espacio para proyectar; la verdad de las cosas en este momento la duda me estanca.
Quiero jugármela con todo. Quiero mirarte sin tener el peso dentro, sabiendo que de ahora en adelante en teoría no te haré daño, y mirarte a los ojos sin nubes de por medio. Que seamos tú, yo y el tiempo lento que me gusta.
Vamos a bailar menos seguido pero querernos igual, y generar dinámicas, y hablar. Yo creo que no me cansaré de eso, mucho menos de ti; a tu lado.
Me gusta que me sorprendas, que de una u otra forma me desafíes con esa cara bajo un paraguas, que me des un beso y sonrías, que me abraces de pronto... Me haces bien, ¿Sabes?
Voy a suponerme en la silla contigua, comiéndome los dulces, cambiando constantemente la música. Iré al escritorio a leer a Cortazar, luego me pararé al lado de la estufa e intentaré no decir nada. Entonces en un rato, tal vez dos, me abrazarás, me dirás si está bien no hacer más, te propondré un nuevo horario (algo así como "y si vas antes y lo haces allá" o "Pero en verdad hacer las cosas así no es sano ni fructífero, duerme"). Y de una u otra forma te haré saber que estoy, más que nunca, contigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)